De Don Miguel a Don Augusto.
Si bien la movida del Gobierno por hacer que las empresas que producen cigarrillos incluya la foto de “Don Miguel” de cierta forma funciona, se ha prestado para toda clase de comentarios y acciones. Algunos casos de hostigamiento hacia la persona que aparece en las cajetillas, seudo acciones legales por parte de diputados comodín; así como molestias para los que se consideran adictos a la nicotina, cosa que es a mi gusto buena, porque los impide a gastarse la cajetilla completa diaria al tener que verle el agujero en la laringe a Don Miguel.
Para saber a fondo la historia de Don Miguel, y su aparición en las cajetillas, visita este link.
Ahora el porqué del titulo. Varias veces en distintos lugares he tenido conversaciones con amigos que de cierta forma sienten un efecto de la cara del señor antes de encender un cigarrillo. Otros lo agarran para la chacota diciendo cosas como…
“con la cara de la foto, cualquiera dice que muere de cirrosis que de cáncer”, ” el hoyito es el matacolas”, etc etc.
Por lo mismo, hoy en la “Plaza Pública” encontré una imagen muy creativa, a pesar que toca dos temas muy sensibles ultimamente.
Pero como mi idea de blog no es latear, solo les voy a mostrar.
Tengo que reconocer, que me recague de la risa cuando vi las dos últimas fotos.
//EDIT: Post recuperado de mi antiguo blog.











